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viernes, 23 de enero de 2015

Hay siete elementos de la superación personal que son críticos y que sirven como guía en el camino hacia la excelencia:

Hay siete elementos de la superación personal que son críticos y que sirven como guía en el camino hacia la excelencia:

Compromiso,  atención dirigida, confianza, visualizaciones positivas, preparación mental, control de la distracción y aprendizaje constante. Estos elementos, que constituyen la rueda de la excelencia, proporcionan las claves mentales para capacitarte y liberarte, de forma que puedas ser la persona que realmente deseas ser. La buena noticia es que cada uno de estos elementos está potencialmente bajo tu control

Compromiso

El primer elemento de la excelencia es tu compromiso para: Perseguir tu sueño o hacer una aportación significativa a dicho sueño.

-  Ser lo mejor que puedes ser.
_ Hacer todo lo necesario para destacar.
_ Desarrollar los caminos mentales, físicos y técnicos para destacar.
_ Fijarte unas metas personales claras y perseguirlas sin darte por vencido.
_ Perseverar pese a los obstáculos, aunque parezcan insuperables.
_ Continuar aprendiendo, alimentar tu pasión y encontrar alegría en tu tarea.

El compromiso es el primer elemento esencial que te guía en la búsqueda de la superación personal. Si estás dispuesto a comprometerte, puedes hacer casi cualquier cosa; si no te comprometes, las metas de alto nivel son virtualmente imposibles de alcanzar. Existen muchas fuentes diferentes de compromiso, que conducen a la superación personal. Las más elementales son:

_ Pasión por tu ocupación.
_ Deseo de sentirte competente, necesitado, valorado, importante, exitoso, o especial.
_ Buscar una satisfacción para tu potencial, llegar a ser aquello que eres capaz de ser, o hacer una contribución significativa en ese campo.
_ Orgullo por tus acciones o creaciones.
_ Disfrutar de seguir aprendiendo.

La superación se basa en tener, o crear, una visión positiva de adónde quieres llegar –en tu deporte, en el área de tu ocupación o en tu vida al margen de tu profesión–. Para sobresalir en cualquier tarea debes poseer, o desarrollar, una razón para hacerlo, una pasión por tu ocupación. Se desarrollan de forma natural unos niveles elevados de compromiso cuando partimos de visiones positivas y del amor o el disfrute por aquello que se está haciendo –aunque existan también partes duras, y no todo sea divertido–. El compromiso surge cuando aprecias los momentos especiales, te entregas a tu cometido y disfrutas del crecimiento personal continuado. Si te gusta lo que haces (o, al menos, una parte) y eres capaz de mantenerte comprometido con ello, llegarás a ser muy competente en ese
campo –y ésa es una meta muy valiosa y positiva–. Para llegar a ser realmente bueno en ese aspecto, y continuar realizando tu tarea a un nivel elevado durante largos períodos de tiempo, es necesario que ames tu ocupación. Para la mayoría de los profesionales que sobresalen en los más altos niveles, su ocupación se ha convertido en una pasión que guía sus vidas, al menos durante extensos períodos de tiempo. Están verdaderamente apasionados con su tarea.
Aman las partes divertidas de lo que hacen y extraen energía positiva de su empeño, lo cual les ayuda a alcanzar sus metas y beneficiarse del esfuerzo.
Surgen sentimientos de satisfacción con uno mismo, confianza y aportes valiosos a partir del proceso de comprometerse día a día con la misión personal, superar obstáculos, encontrar alegrías sencillas y conseguir un crecimiento personal mientras se recorre el camino. La excelencia resulta de actuar cada día de una forma que te lleve a sobresalir –paso a paso–. Esto implica comprometerte con una preparación creciente y de alta calidad, y concentrarte plenamente en el camino que tienes frente a ti. La meta final es conectarte plenamente todo el tiempo que dure tu acción, interacción o interpretación.
La superación personal, la excelencia, requiere que perseveres durante los altibajos asociados a la búsqueda de un mayor rendimiento y que encuentres la manera de mantener tu mejor perspectiva de la cuestión. Hay veces en que los obstáculos parecen infranqueables. A todas las personas les sucede esto, incluso a los mejores profesionales. Si crees que los obstáculos son demasiado  grandes para vencerlos, tienes razón, incluso aunque estés equivocado.
En momentos como éste, el desafío es recordar tu sueño, seguir apasionándote con determinadas partes de tu tarea y comprometerte totalmente con el proceso de aprendizaje. La persistencia y la perspectiva te guiarán a través de los obstáculos.
Dedicar un tiempo adecuado a la recuperación física y mental es una parte esencial de una actuación de alto nivel. Todos necesitamos un lugar donde sentirnos libres de los requerimientos de nuestra profesión o nuestra vida. Debes aprender a escuchar tu y respetar tus necesidades de relajación, descanso, espacio personal, buena alimentación y momentos de esparcimiento lejos del ámbito profesional. Lo que haces con tu tiempo y el centrarte en cuestiones distintas a las profesionales tiene un impacto tremendo en lo que serás capaz de llevar a cabo en el plano profesional.
Todos obtenemos beneficio de los momentos de descanso, ya sea solos, en contacto con la naturaleza o al lado de nuestros seres queridos.
Si fracasas en encontrar un equilibrio entre trabajo de calidad y descanso de calidad, puedes destruirte a ti, a tu desempeño profesional y a tu amor por lo que haces. Uno de los grandes desafíos
de la excelencia es hacerlo más beneficioso para ti y para tus objetivos últimos.



Atención dirigida

El segundo elemento de la excelencia consiste en estar plenamente centrado o completamente conectado:

_ A lo largo de la tarea, acción o interacción.
_ En la tarea.
_ En el momento.
_ En tu lugar.
_ En el desempeño.
_ Totalmente absorto en lo que haces o experimentas.
_ En el piloto automático.
_ Liberándote para que las cosas buenas sucedan de una forma natural.

En un sentido muy real, estar centrado lo es todo –en la vida y en los objetivos profesionales. Estar centrado de forma positiva y absorbente canaliza tu compromiso hacia una serie de acciones positivas, y eso posibilita tu viaje hacia la excelencia. Una atención plenamente dirigida te libera de todo lo irrelevante y te conecta totalmente con tu experiencia o tu tarea. Se trata de un espacio mental donde no existe nada más, aparte de estar totalmente conectado con aquello que te atrae o que estás experimentando en ese momento. Centrarse es la habilidad mental más importante entre las que se asocian al aprendizaje creciente y al desempeño de alto nivel y consistencia. Tu desafío es descubrir y perfeccionar un enfoque que te libere para que puedas desarrollar al máximo tus capacidades y vivir plenamente centrado mientras estés desarrollando tu tarea, actividad o interpretación.
La clave para un desempeño consistente y de alto nivel está en centrarte en los medios que te hacen libre para desarrollar tu capacidad en distintos contextos. La calidad de tu concentración incide en cada aprendizaje y cada tarea que afrontas. Determina cuánto aprendes, la calidad de lo aprendido, de tus acciones y de tu vida. Si guías tu concentración en direcciones positivas, tendrás bajo
control la intensidad, dirección, duración y consistencia de tus acciones y reacciones.
La concentración para un mejor desempeño es a la vez natural y absorbente, fluye libremente y es intensa, es simple y mágica a un tiempo. Es una concentración que experimentabas a menudo cuando eras pequeño. La meta última de toda preparación y tarea es acceder a la zona de conexión a partir de una base consistente. Si entrenas tu mente para concentrarte plenamente, confías en tu conexión y te liberas para permitir que las preocupaciones se alejen, podrás vivir y actuar de forma más cercana a tus capacidades en las situaciones importantes. La clave para que todo esto se cumpla
radica en centrarte en el presente –aquí y ahora– y aumentar gradualmente la consistencia, calidad y duración de tu concentración.
Cuando saltes a la arena de la actuación, un sencillo giro de la concentración hacia algo menos exigente o más relajante puede ayudarte a conseguir un enfoque más claro, fuerte y positivo.
Tu concentración es el líder. Allí donde vaya tu concentración, todo lo demás la seguirá. Deja que ella te guíe con sabiduría.l


Confianza

El tercer elemento de la excelencia es la confianza en:
_ Tu propio potencial.
_ Tu capacidad para superar los obstáculos y lograr tus objetivos.
_ Tu preparación.
_ Tu foco.
_ Tus elecciones.
_ La relevancia de tu misión.

_ La importancia de aquellos con los que trabajas o actúas.
La confianza es el tercer ingrediente esencial en la búsqueda de la superación personal. La confianza en tus acciones aumenta o disminuye según la calidad de tus experiencias y la medida en que has desarrollado tu fuerza mental. La confianza surge de tu compromiso con un trabajo de calidad, de hablarte a ti mismo de forma positiva sobre tus experiencias o tu papel en ellas y de mantenerte positivo a través de multitud de desafíos y batallas a lo largo del camino.
La confianza crece cuando descubres qué enfoque funciona mejor para ti y vuelves sobre él regularmente.
Si existe una creencia estable en tu capacidad para llevar a cabo una misión, y una conexión absoluta con tu labor, se abrirán las puertas de los más altos niveles de la superación. Cuando interfieren experiencias o pensamientos negativos con tu confianza, tu actuación se tambalea –no porque seas menos capaz, sino porque permites que esas dudas interfieran en tu concentración y limiten tus posibilidades reales. La confianza aparece cuando te sientes seguro de quién eres y qué haces. Cuando hay confianza, crees en tu punto de vista y tu labor progresa. Si no la hay, rara vez desarrollarás todo tu potencial. Para fortalecer tu confianza:

_ Recuerda que hay alguien que cree en ti.
_ Piensa en tu capacidad de forma positiva.
_ Actúa como si pudieras conseguirlo.
_ Apúntate a una preparación técnica, física y mental de alta calidad.
_ Recuerda tus éxitos en entrenamientos, simulacros y tareas ya realizadas.
_ Busca el lado positivo de todas tus experiencias y tareas.
_ Extrae continuamente lecciones constructivas para mejorar la calidad y consistencia de tus actuaciones.
Rara vez comenzamos nuestras tareas con una confianza total en que conseguiremos nuestros objetivos o realizaremos nuestra misión con precisión. A menudo ignoramos lo que somos capaces
de hacer. Los cirujanos inexpertos en el quirófano y los atletas inexpertos en el campo de la competición adquieren confianza a través de la experiencia, la práctica y el desempeño de su labor. Crecemos cuando reconocemos nuestras mejoras, aprendemos de nuestros
fracasos y nuestros éxitos, y adquirimos sabiduría de quienes nos rodean.
La única manera de vencer en el juego de la confianza es fortalecer nuestras habilidades mentales. Cada elemento de la rueda de la excelencia puede ayudarte a mejorar tu preparación, la consistencia
de tus acciones y tu nivel de confianza. Cuando fortaleces tus habilidades mentales, tu confianza también se fortalece y tu compromiso aumenta. A medida que tu compromiso crece, das más de ti mismo y adquieres más confianza, y ambas cosas aumentan el nivel y la consistencia de tu actuación. La confianza es como una llave maestra: abre la puerta de los mayores niveles de superación personal, y estos niveles elevados de excelencia abren a su vez la puerta a una mayor confianza.

Puedes desenvolverte bien sin sentir confianza en ti mismo
–siempre que seas capaz de estar plenamente centrado en tu actuación,pero es mucho más probable que desarrolles todo tu potencial sobre una base consistente si tu confianza y tu concentración trabajan juntas para ti. Este don procede del respeto a ti mismo y de liberar tu cuerpo y tu mente para que actúen sin limitaciones. Hazte ese regalo. Te lo mereces.

Visualizaciones positivas

El cuarto elemento de la excelencia es utilizar tu imaginación de una manera positiva para:

_ Producir inspiración y visiones positivas.
_ Apuntar a objetivos específicos y cotidianos.
_ Acelerar el proceso de aprendizaje.
_ Prepararte para seguir tu plan de juego y desarrollar tu capacidad.
_ Actuar y reaccionar en las formas más positivas.
_ Mejorar la ejecución sin fisuras de tus habilidades.
_ Aumentar tu confianza.

¿Cuáles son tus grandes sueños? ¿Qué es lo que deseas conseguir en el deporte que practicas o en tu actividad profesional? ¿Qué cosas positivas vas a realizar hoy –dentro y fuera del ámbito profesional–?
¿Cómo te gustaría desenvolverte durante tu próximo desafío o actuación? Piénsalo. Deja que esta idea germine en tu mente. Siéntela en tu cuerpo. Los pensamientos y las imágenes positivas ayudan a crear el estado mental y la concentración para una actuación de calidad, y guían tus acciones de una manera positiva.
Los mejores profesionales del mundo han desarrollado enormemente la habilidad de generar imágenes, y la utilizan cada día para crear un estado mental positivo para la superación personal.
Ellos actualizan sus recuerdos positivos, rememoran sus sentimientos durante sus mejores actuaciones y crean unas visiones positivas de futuro. Utilizan sus visualizaciones para prepararse mentalmente para una práctica de calidad y para experiencias vitales alegres.
Con el fin de prepararse para actuaciones futuras, repasan cuidadosamente los aspectos tanto positivos como negativos de sus actuaciones previas y mejoran mentalmente sus habilidades. Piensan, se ven o se imaginan como competentes, confiados, triunfantes y bajo
control, lo que los sitúa en el estado de máxima calidad de actuación. Cuando están aprendiendo nuevas habilidades, procedimientos o métodos, vuelven mentalmente a las acciones deseadas una y
otra vez para acelerar el proceso de aprendizaje. También emplean la habilidad de generar imágenes positivas para relajarse y recuperar el control cuando se distraen o se enfrentan con obstáculos.
El mayor beneficio de pensar, planificar y llevar tu imaginación por caminos positivos es la elaboración de un marco mental para vivir y desenvolverte con calidad. Esto te permite crear las condiciones para el éxito sin haber ejecutado ninguna acción en el mundo
real. Este procedimiento te sirve para incrementar la confianza, la concentración y el nivel de ejecución. Te hace sentirte bien contigo mismo, con tu preparación y tu capacidad para hacer las cosas que eseas hacer. Con la práctica, conseguirás experimentar a priori y a posteriori muchas acciones deseadas, sentimientos, sensaciones y habilidades que son necesarias para la ejecución satisfactoria de tu tarea. Tu imaginación puede llevarte adonde quieras ir y adonde nunca antes has estado.

Preparación mental

El quinto elemento de la excelencia es la preparación mental para:

   Crear oportunidades de aprendizaje positivo.
_ Aprovechar esas oportunidades de aprendizaje.
_ Desarrollar habilidades físicas, mentales y técnicas que son esenciales para sobresalir en tu campo.
_ Planificar, preparar y evaluar de forma eficaz.
_ Seguir un camino que saque lo mejor que hay en ti.
_ Relajarte y ser capaz de centrarte en otros ámbitos además del profesional.

La superación, la excelencia personal, exige que encuentres la manera de obtener cada día el máximo de ti y de tus experiencias en cuanto a prácticas, acciones y aprendizaje. Esto comienza con el compromiso de estar preparado mentalmente para aprovechar al máximo cada experiencia y cada oportunidad. Para estar mentalmente preparado, debes acceder a un estado positivo, centrado en el aprendizaje, la acción, o la interacción. Para sobresalir en cualquier campo, debes aprender las habilidades esenciales y llevarlas a la práctica para perfeccionarlas y ejecutarlas de forma eficaz bajo condiciones de gran exigencia, así como extraer lecciones de cada una de tus experiencias. La excelencia llega cuando estás mentalmente preparado para actuar de manera positiva. Los grandes profesionales tienen planes de acción o métodos muy eficaces para conseguir estar preparados mentalmente y lograr así lo que desean cada día y durante cada actuación.
Puedes prepararte mentalmente si piensas en tus objetivos y en lo que vas a hacer para alcanzarlos. ¿Qué es lo que quieres conseguir hoy? Puede que te sea útil escribir tus objetivos y repasarlos mentalmente. Esto puede incrementar tu compromiso con tus planes y objetivos. Busca formas sencillas y eficaces de estar mentalmente preparado para concentrarte en lograr tus objetivos cotidianos.
Para continuar aprendiendo y lograr un desempeño de alto nivel, es fundamental desarrollar un plan de acción y una forma de pensar que te lleven al estado ideal de preparación. Los planes

Antes de lanzarte a realizar cualquier acción, debes diseñar un plan para alcanzar tus objetivos. de acción positivos suelen incluir visualizaciones positivas, pensamientos reforzadores de la confianza y elementos que te recuerden específicamente qué es lo que quieres hacer exactamente y en qué
debes centrarte para hacerlo.
Conseguir la excelencia es un proceso de autodescubrimiento y ampliación de horizontes, que se basa en descubrimientos constantes que te conducen a objetivos y actuaciones mejores. Cuando descubras qué es lo que funciona y lo que es mejor para ti, has de seguir ese camino, incluso si supone enfrentarte a obstáculos. Los profesionales de alto nivel son muy buenos en seguir su propio camino. Son grandes aprendices auto dirigidos. Han aprendido a mantener una perspectiva positiva, a respetar aquello que funciona mejor para ellos y a continuar buscando la manera de mejorar. Con una planificación y una acción positivas, tener la mente puesta en la superación personal se convierte en una forma de ser natural. Esto te conduce a una actuación de alto nivel y de calidad.

Control de las distracciones

El sexto elemento de la excelencia consiste en el desarrollo de habilidades para controlar las distracciones, de forma que:
_ Se mantiene una concentración eficaz y positiva frente a las distracciones.
_ Se recupera una concentración eficaz después de distraerse antes, durante o después de una actuación.
_ Restablece rápidamente tu mejor concentración.
_ Se actúa al nivel deseado.
_ Se mantiene fiel al plan de juego.
_ Se consigue un descanso adecuado.
_ Se permanece en el mejor de los caminos que conducen a la superación personal.

Una vez que hayas aprendido a estar totalmente conectado con tus acciones, aunque sea durante períodos de tiempo moderados, controlar la distracción se convierte en la habilidad más importante
en relación con la calidad y la consistencia de tus actuaciones. El control de la distracción se refiere a tu habilidad para mantener o recuperar una concentración positiva cuando te enfrentas a distracciones potenciales, obstáculos, material negativo o retrocesos. Las distracciones pueden ser externas, cuando proceden de la gente o las circunstancias de tu entorno, o internas, cuando surgen de tus propios pensamientos o de tus expectativas. Mantener una perspectiva positiva antes y después de una actuación, y recuperar una concentración plena durante la acción son esenciales para que tu capacidad funcione sobre una base consistente. Las habilidades de control
de la distracción son especialmente importantes cuando se actúa en situaciones de mucha exigencia o de gran estrés. Aprendes a dar un giro positivo a la atención cuando desarrollas un plan de restablecimiento de la concentración y actúas según ese plan. Cuando experimentes pensamientos negativos, un lapsus de la concentración, retrocesos, o altibajos en tu confianza –antes, durante o después de una actuación–, tu objetivo debe ser recuperar con rapidez una perspectiva positiva o una concentración absoluta. Puedes aprender a conectarte de nuevo de una forma más rápida y eficaz si piensas en lo que es mejor para regresar a la acción, si planificas tus acciones y practicas el restablecimiento de tu atención siempre que tengas oportunidad de hacerlo. Los grandes profesionales dan un giro a su atención por medio de recordatorios sencillos, imágenes o
focos de su atención que los llevan a conectarse de nuevo y a tener las cosas bajo control. Esto los lleva adonde desean con un estado mental más positivo y una conexión total con su actuación del
momento. Si aumentas tu capacidad para centrar la atención con rapidez, conseguirás mayor consistencia en tus actuaciones y disfrutarás más de la vida.


Aprendizaje constante

El séptimo elemento de la excelencia es el compromiso y la pasión por aprender de manera constante, lo cual consiste en:
_ Reconocer lo que has hecho bien.
_ Reconocer lo que puedes mejorar o perfeccionar.
La rueda de la excelencia 15
_ Extraer lecciones importantes de cada experiencia o actuación.
_ Elaborar cómo afectan tu compromiso, tu preparación mental y tu concentración a tu actuación.
_ Tener como objetivo el mejorar en aspectos importantes.
_ Poner en práctica las lecciones aprendidas en tu aprendizaje constante.

La excelencia personal es el resultado de vivir las lecciones que extraes de tus experiencias. Los grandes profesionales se mantienen en un alto nivel de excelencia porque se comprometan a aprender constantemente. Se preparan bien, hacen valoraciones meticulosas después de sus actuaciones y llevan a la práctica las lecciones que han aprendido. Reconocen sus cualidades, buscan los aspectos positivos de sus actuaciones y se imponen objetivos para mejorar.
Ganan inspiración, confianza y alegría porque buscan sus virtudes personales y no dejan de reflexionar sobre qué es lo que les hace vivir con plenitud y desenvolverse al máximo de sus posibilidades.
Extraen su inspiración de los obstáculos y canalizan esa energía hacia su propia mejora.
Puedes aprender lecciones importantes si evalúas tus acciones de forma global, así como las partes más importantes y cuál fue el papel que desempeñó tu estado mental en esa actuación. Por ejemplo,
podrías preguntarte:

¿Estaba lo suficientemente preparado?
¿Estaba mentalmente preparado?
 ¿Me concentré pese a las distracciones?
¿Mantuv la concentración durante toda mi actuación?

El aprendizaje constante se centra en tres acciones importantes:

1. Reflexionar sobre lo que salió bien y por qué salió bien.
2. Apuntar a objetivos relevantes para continuar mejorando.
3. Aplicar las lecciones aprendidas.
Al comprometerte a iniciar estas tres acciones sobre una base constante, optimizas tus oportunidades de aprendizaje. Estas acciones guían tu preparación y tu búsqueda continua de superación.
Perseguir tu verdadero potencial, considerar tu estado mental y tu concentración, te conducirá a experiencias de disfrute y a las mejores actuaciones. Has de continuar definiendo tu atención hasta
que esté donde desees que se encuentre. Al principio, puede servirte de ayuda escribir las lecciones que has aprendido durante tus mejores, y no tan buenas, experiencias o actuaciones; al final, es mejor si las conservas en tu «agenda mental». Considera esas lecciones, recuérdalas y actúa de acuerdo con ellas. El grado en que sigas este proceso de evaluación meticulosa, constructiva y personal y hasta qué punto lo lleves a la acción afectará directamente tu tasa de aprendizaje, el nivel y la consistencia de tus acciones, y la calidad de tu vida.


jueves, 22 de mayo de 2014

Mi historia deportiva

Mi historia deportiva 18 de abril de 2010 a la(s) 13:34 Luis Antonio Migueles Residencia: Buenos Aires FORMACION Entrenador Nivel 1 IAAF Seminario de medio fondo y fondo Tadeus Kepka Santa Fe 2013 Curso de alto nivel de fondo organizado por la ODEPA Baja California Mexico 2014 Becas Checoslovaquia y Atenas 1986 - 87 - 88 Madrid España 1990 - 91 - 92 - 93 Formia Italia 1994 - 95 CORREDOR DESDE 1979 MEJORES MARCAS Outdoor: 400 m.: 48.71 800 m.: 1.46.01 * 1000 m.: 2.21.9 * 1500 m.: 3.45.41 * Record Argentino desde 1986 - 2014 800 m. : 1' 46'' 01 record Argentino sub 23 1986 - 2014 800 m : 1' 47'' 14 record Argentino juvenil actual 1984 - 2014 Indoor: .800 m.: 1:49.00 ** 1000 m.: 2:23.31 ** ** Record Argentino desde 1991 - 2014 5 veces en 1´46´´ 17 veces en 1´47´´ 30 veces en 1´48´´ Todas mis marcas fueron en diferentes paises. 1' 46'' 01 - Gran prix Bratislava 1´46´´90 - Sudamericano de Chile 1´46´´ 65 Andujar España 1´46´´ 91 Dijon - Francia 1´46´´ 97 Manaus - Brasil - iberoamericano. ACTUACIONES DESTACADAS: 25 veces Campeón Nacional de Atletismo (en 800/1500/4x400/Cross) en las categorias menor, juvenil y mayor. 4 veces Campeón Sudamericano Juvenil (800 y 1500 m.) Medellin - Caracas 2 veces Campeon Sudamericano de Mayores (800 m.) Santiago de Chile - San Pablo 2 veces Sub-campeon Panamericano Jr. (800-1500 m.) Bahamas Representante argentino en: 8 Camp.Mundiales (2 Outdoors: Roma '97 y Tokyo '91 / 5 Indoors: Paris '85, Indianapolis '87, Budapest '89, Sevilla '91 y Torornto '93 / 1 de Cross Country: Aix-les-bains '90) 2 Juegos Panamericanos (Indianapolis '87/La Habana '91) 4 Iberoamericanos (La Habana '86, México '88, Manaos '90 y Sevilla '92) 3 veces Olímpia de Plata ('84, '85 y '86) 1° en el ranking del mundo Cat juvenil 800 año 1984 (1' 47'' 14) ENTRENADOR DESDE 1995 PERFORMANCES DESTACADAS DE SUS ATLETAS PROFESIONALES: Juan Dominguez Sub campeon del mundo de Biathle 2013 Dubai Nicolas Baumann campeon nacional de menores 800 1' 53'' 77 / sub campeon sudamericano de menores Lima 2013 Cristian Cristaldo campeon nacional sub 23- 800 m 2013 Virginia Cardozo Martín Sturla (en atletismo): 10º en el Ironman Hawaii 2008 Cristian Elseser: 800 m 1´50'' Dolores Avendaño - 14ª Marathon del Sahara Karina Soto - 3 h 28` Paris 2010/ 3 h 23h 50 Londres 2014 Roberto Fusaro ultra maratonista ( Sahara, Muralla China, Atacama, Amazonas ,etc) Fede Giusti uno de los mejores corredores de aventura del pais y ganador del k 21 Mar del Plata 2014

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Entrenamiento funcional para corredores

Martes y jueves 8:15 seguimos entrenado en la sede del parque Mugica  Saavedra
Martes y Jueves 19:00 rosedal de Palermo
Lunes y Miércoles 20:00 lago regata frente al campo de golf de la Ciudad
Viernes 20 hs Plaza Roma
miguelesteam@gmail.com
@luismigueles








viernes, 8 de junio de 2012

Premisas para ser un buen entrenador de niños y adolescentesDr. Ariel Muñiz Sanabria




En la actualidad al intentar clasificar a los entrenadores de niños y adolescentes surgen dos categorías: Entrenadores de Desarrollo y Administradores de Cargas.
    El entrenador de desarrollo considera al deporte como una oportunidad pedagógica, por ello además de instruir incide en la educación de los atletas; para él lo más importante es el sujeto no la finalidad de ascenso laboral y reconocimiento que los resultados deportivos de sus atletas puedan provocarle, y menos cuando son producto del sacrificio del placer que requiere la práctica deportiva para los niños y adolescentes. El entrenador de desarrollo respeta al individuo a partir de su desarrollo biológico y psicológico, y por sobre todas las cosas sus necesidades y motivaciones a la practica deportiva; este tipo de entrenador es el que además de poder formar un campeón alcanza por siempre el respeto, cariño y admiración de sus discípulos.
    El entrenador administrador de cargas es el que por encima de todo le interesa mejorar el rendimiento de los atletas aunque para ello tenga que desconsiderar las características biológicas y psicológicas de la edad, es el que pone en segundo plano la motivación en las sesiones de entrenamiento, para priorizar el estricto y monótono cumplimiento de los contenidos seleccionados; se interesa esencialmente en la victoria competitiva a cualquier precio, su concentración está más en el resultado competitivo que en la propia mejoría del atleta, es el que le importa mucho más una medalla en una competición, que la apropiada formación del niño o adolescente para la aspiración de un rendimiento élite en las edades correspondiente a la etapa de perfeccionamiento profundo.
    La principal diferencia entre los entrenadores de desarrollo y los entrenadores administradores de cargas, es que los primeros imprimen un carácter más humanista y científico al proceso de entrenamiento y los segundos atentan desmedidamente al futuro atlético de los niños y adolescentes; son Exterminadores de Talentos.
    Este autor, a partir de su experiencia de entrenador con niños (1996-1999) determinó su Código del Éxito para una Sesión de Entrenamiento en la aspiración de consagrarse como un Entrenador de Desarrollo, este código se agrupa en el siguiente decálogo:
  1. Percibir antes y durante la clase que es lo que más desean y/o necesitan los atletas ese día en cuanto a desenvolvimiento emocional y corporal
  2. Evitar la imposición de un objetivo o contenido, mejor convencer, persuadir de una o mil maneras a los atletas de la importancia de los mismos
  3. Provocar la creatividad y libre desenvolvimiento en los ejercicios durante la clase respetando las individualidades psicológicas, intelectuales y motoras de los atletas
  4. Dar a los discípulos durante la clase la posibilidad de sentirse profesores, de saberse conocedores de su deporte
  5. Cuando no están cumpliendo correctamente con los ejercicios no buscar la responsabilidad absoluta en ellos, sino analizar inmediatamente la metodología de la enseñanza y del trabajo en todos los aspectos. No olvidar que el equivocado siempre es el profesor no el alumno
  6. Evitar la irritación porque los alumnos estén desconcentrados o indisciplinados en la clase, mejor acudir a los dos recursos eficientes para mejorar la participación de ellos en las actividades: incrementar mi participación activa en las mismas o, aumentar la esencia lúdicra de las tareas orientadas
  7. En los ejercicios que exigen de elevada manifestación de las cualidades volitivas, lo primero es estimular la conciencia del atleta, hacerle ver la importancia de los mismos
  8. Evitar llamar la atención de forma crítica y hacerlo más incentivando la ejercitación del discípulo; ejemplo, es preferible decirle: ¡salta! o, ¡realiza con más fuerza el movimiento de los brazos!, a decirle, ¿por qué lo estás haciendo de esa manera?, ¡hazlo como yo lo orienté!
  9. Comprender a los niños, las características de su edad, participar también de sus chistes, bromas y ocurrencias durante la clase, tener siempre despierto al niño que se lleva adentro
  10. Concentrarme en enseñar para que ellos se concentren en aprender.
    Al definir al buen entrenador en dos palabras, bastan: maestro y amigo.
    Maestro es el que instruye, motiva durante sus clases, educa contribuyendo a la mejor conducta personal y, lógicamente quien desde una posición científica se enfrenta a las dificultades del proceso acumulando de cada reto sus experiencias y vivencias para enriquecer continuamente el proceso docente. Y para todo ello ha de ser el entrenador una persona de constante espíritu de superación. El buen amigo es quien siempre tiene un consejo dulce y brinda su apoyo incondicional y constante.
    El buen entrenador debe conocerse a sí mismo y los intereses que lo motivan en su profesión, debe esclarecerse de sus deficiencias y potencialidades en las cuales apoyarse para la mejor proyección durante el proceso de preparación.
    Un entrenador que sea incapaz o escaso en el reconocimiento de sus cualidades, estará en desventaja con los retos tan difíciles que impone el desarrollo integral del atleta. Hay que considerar por siempre que el atleta -y más cuando es niño o adolescente- necesita de un espejo donde valorar sus logros o aspiraciones, las cuales pueden hacerse más sólidas si percibe que su guía (entrenador) es alguien en quien confiar y admirar, dado precisamente por su capacidad y sabiduría, es decir, una buena filosofía para enfrentar el reto de la enseñanza deportiva.
     Quien en su vida personal intente ser sabio, en el entrenamiento siempre estará alerta a tomar una sabia decisión para la educación e instrucción de sus atletas; quien en su vida personal disfrute del sacrificio y constancia para conquistar una meta, en el entrenamiento vencerá los fracasos que suceden durante la sesión y/o las competencias; quien en su vida personal tenga espíritu de victoria y no admita con conformidad un fracaso por falta de capacidad de resolución, en el deporte no admitirá que sus discípulos no alcancen los objetivos que entre ambos se trazaron. Y no es que se trate de vencer en una competencia, sino también de conquistar un nivel superior de ejecución en los movimientos, un centímetro más en el salto, o una décima menos en la carrera, o también más seguridad y disciplina como atleta.
    La apropiada filosofía del entrenador de niños y adolescentes conlleva a que él aunque tenga veinte, treinta, cuarenta, cincuenta o más años lleve dentro de sí siempre un niño despierto que acepte y contribuya al despliegue de las fantasías de los que están bajo su orientación. Un entrenador de niños y adolescentes no debe -menos que cualquier entrenador de otro nivel- trasladar sus frustraciones o aspiraciones ansiosas a los discípulos, como suele suceder con aquellos que desearon ser grandes campeones. Es incorrecto inculcarle a los niños y adolescentes la ansiosa conducta de vencer como el objetivo primario del proceso de entrenamiento, la idea ha de ser enseñarlos a luchar contra sus deficiencias y que sean capaces de superarse a sí mismo; entonces la victoria será una consecuencia no la causa de la relación Atleta-Entrenador.
    Y surge la pregunta: ¿Cómo concebir el éxito en el proceso de entrenamiento con niños y adolescentes?
    He aquí donde se impone la revisión de la posición filosófica de los entrenadores ante el proceso de entrenamiento con niños y adolescentes, pues no debe resumirse la categoría éxito a un destacado lugar en las competencias, sino que debe integrarse en la concepción del entrenador aspectos tan determinantes como: el aprendizaje de las habilidades deportivas, desarrollo de las cualidades volitivas, la corrección de malos hábitos que atentan contra el desarrollo de la personalidad de sujeto, así como en materia de resultado la mejoría de una temporada a otra.
    Una cuestión primordial en el entrenamiento con los niños y adolescentes es la determinación de las cargas, las cuales encuentran en la conducta del entrenador una dirección justa, equilibrada y eficiente, o por el contrario son de perjuicio a la estabilidad emocional y desarrollo físico motor de los practicantes.
     Específicamente la filosofía en la aplicación de las cargas determina la cantidad y calidad de las mismas. De la filosofía que se tenga puede o no incurrirse en una de las cuestiones que más se teme en el deporte: La Violencia.
    Este es un rasgo de los Entrenadores Administradores de Cargas, la cual tiene las variantes verbal, física y la física motriz.
  • Violencia Verbal: Se grita y habla a los atletas con un lenguaje que contiene palabras agresivas, constituye un acto de abuso de poder y prepotencia. El niño nunca o casi nunca aceptará el reto de violencia, unas por miedo, otras por respeto, otras por saber que sus probabilidades de derrota en una discusión con el entrenador son de 99 a 1.
  • Violencia Física: A veces no basta con el uso inadecuado del habla, sino que se golpea, en ocasiones sin distinción de sexo, ni edad, ni medio familiar en que se desenvuelve el niño; se olvidan que hay quienes por la hostilidad hogareña en que crecen, más que maltrato necesitan en el profesor alguien que los colme de cariño en una medida superior.
  • Violencia Física Motriz: Es tal vez la más inconsciente, pero no por ello libre de daños y traumas motrices y psicológicos, se manifiesta con la aplicación de cargas de entrenamiento mal dosificadas, donde lo planificado está muy por encima de las posibilidades de los atletas, y además se presiona para su cumplimiento. El ansia campeonista de los entrenadores y también la deficiente preparación los hace aplicar volúmenes e intensidades no justificados para la edad, irrespetándose las características biológicas y psicológicas de los discípulos. A los entrenadores que con frecuencia pecan en esta posición también merecen ser llamados los "DESTRUCTORES", pues atentan contra el desarrollo del talento.
    El disfrute de la difícil tarea de entrenar niños y adolescentes llevó a este autor a encontrar la respuesta a la siguiente pregunta:
    ¿Cómo les gusta a los niños y adolescentes que los entrenadores interpreten las categorías filosóficas durante el proceso de entrenamiento?
Movimiento: "Enséñame a ejecutar los movimientos deportivos cada vez con más precisión y fluidez"
Tiempo: "No se apure en que yo lo haga todo bien de momento, lo que importa es que cada día, poco a poco, pueda ir venciendo nuevas metas y entonces cuando pasen muchas horas de entrenamiento, días, semanas, usted verá que valió la pena tener paciencia".
Espacio: "En una pista, un estadio o simplemente un terreno grande o pequeño donde quepamos usted y yo podemos desarrollar la mejor clase del mundo y, podemos ser felices y aprender, y ser usted el mejor profesor y yo el mejor alumno"
Calidad: "El conocimiento que me imparta, la explicación que me ofrezca, la corrección que me haga, la falta que me corrija, por favor, hágalo siempre de la mejor manera"
Cantidad: "Aunque entrenemos para ganar, aunque su deseo al igual que el mío es ser campeón, mi cuerpo y mi mente requieren los ejercicios y esfuerzo necesarios, ni más ni menos"
Contradicción: "Usted es una persona, yo soy otra; usted es un joven o adulto, yo soy un niño o adolescente; usted selecciona las cargas, yo las recibo; usted trata de enseñarme, yo trato de aprender; si no nos entendemos en algún momento reconozca su error o hágame entender que estoy equivocado. Al final habremos aprendido los dos"
Necesidad: "Yo quiero que me quieran, y necesito quererlo y respetarlo, déme esa oportunidad. Si práctico deportes es porque quiero la oportunidad de probarme y sentirme fuerte física y mentalmente, por favor no me la niegue"
Posibilidad: "Ambos la tenemos, usted para ser mejor entrenador y persona, yo para crecer en la vida con más hermosura en mi pecho, principios y convicciones. Nuestros errores pueden ser la fuente mayor de nuestro enriquecimiento personal"
Realidad: "Todo lo que hacemos tiene un fin, primero hallémoslo y convenzámonos de que es el mejor, luego obtendremos el fruto"
Causa y Efecto: "Si aprendo las técnicas deportivas bien, es porque me las enseño bien; si no las aprendo como usted quisiera, es porque no me las ha enseñado como debiera ser; si me lesiono es porque hubo sobre exigencia, o nos faltó tratamiento profiláctico; y si algún día dejo de entrenar con usted para ir donde otro profesor, tal vez no me convenció o simplemente algo faltó para que en vez de dos fuéramos uno en dos: ATLETA-ENTRENADOR"
    Para ser un Entrenador de Desarrollo hay que comprender que:
  • Nada es tan gratificante como compartir una sesión de trabajo con niños.
  • En una sesión de entrenamiento con niños se conquista el sabor del espíritu
  • Los niños nos enseñan a querer y a ser mejores personas
  • Ellos no tienen culpa de sus defectos y limitaciones motoras o psicológicas que les impida un mejor aprendizaje y desarrollo atlético
  • Pueden existir niños con menos potencialidades pero con más deseos, ellos también tienen el derecho a luchar por ser atletas destacados
  • El entrenador se equivoca constantemente lo importante está en saberse equivocado cuando en verdad no haya obrado bien
  • El mayor reto para un entrenador es lograr grandes cosas en el orden físico, técnico, psicológico en aquellos donde es más difícil
  • Es muy, pero muy difícil, llegar a ser merecedor del calificativo de BUEN ENTRENADOR.
¡INTÉNTELO!

miércoles, 9 de mayo de 2012

Acerca del entrenamiento de la fuerza y los deportes de resistencia, por Raúl Amil


Acerca del entrenamiento de la fuerza y los deportes de resistencia

Creo poder afirmar que la fuerza es una cualidad menospreciada por los deportistas de resistencia (maratonistas, triatletas, corredores de aventura, etc.). Es poco habitual que estos atletas sigan planes de entrenamiento en los cuales esté incluido el desarrollo de esta cualidad. A lo largo de esta nota trataré de resaltar la importancia multidimensional de la fuerza muscular en estos deportes y las razones de su inclusión en toda planificación.

Los deportistas de este tipo de disciplinas privilegian el desarrollo de la resistencia por sobre las demás cualidades (fuerza, velocidad y flexibilidad), por el impacto que tiene esta en el rendimiento en las diferentes especialidades aeróbicas. Esto es correcto desde un punto de vista conceptual y práctico, y mantiene coherencia con el Principio de Especificidad: la respuesta es específica al estímulo. En otras palabras, entrenando la resistencia, mejoraremos la resistencia.

Por otra parte, el desarrollo de la fuerza y en especial el que se realiza en el gimnasio (dado que por ejemplo entrenar cuestas también es un trabajo de fuerza), no ha tenido buena prensa. Existe un razonable temor a desarrollar masa muscular (hipertrofia), con la consiguiente ganancia de peso y a que “las pesas te pongan lento”. Estas creencias tienen alguna conexión con la realidad ya que un trabajo de gimnasio mal planificado, y/o no alineado con nuestros objetivos puede hacer más mal que bien. Asimismo es difícil encontrar quien tenga experiencia en trabajos de fuerza para deportistas de resistencia. Suelen verse, en el mejor de los casos, planes “inocuos” del tipo “muchas repeticiones con poco peso” plagados de ejercicios monoarticulares que no tienen ninguna transferencia al gesto deportivo.
Sumado a esto, siempre se asoció al gimnasio como algo reservado para deportistas dedicados a especialidades donde esta cualidad es un factor clave de éxito, como lanzadores, luchadores, pesistas, velocistas, etc.

Como resultado de lo anterior, es común ver deportistas de resistencia con marcados déficit de fuerza, el cual suele manifestarse de diferentes maneras: performances debajo del potencial, gestos técnicos incorrectos, deformaciones posturales, lesiones, etc. Cabe aclarar que varias de las formas en las que se expresa dicho déficit son interdependientes (por ejemplo, un gesto técnico realizado de manera incorrecta disminuye nuestra performance potencial y puede conducir a una lesión). Un caso particular de lo mencionado anteriormente son los desbalanceos musculares (déficit de fuerza relativo entre agonistas y antagonistas), fenómeno habitualmente apreciable en los corredores de larga distancia, quienes suelen poseer cuadriceps débiles (grupo muscular situado en la parte anterior del muslo) con respecto a los isquiotibiales (grupo muscular situado en la parte posterior del muslo).



Fuerza, equilibrio y economía

Según Leopold Busquet, el cuerpo humano obedece a tres leyes: la del equilibrio, la de la economía y la del confort (no dolor). En el desplazamiento, el atleta tratará de conservar el equilibrio (aunque se trata de un equilibrio dinámico), dando prioridad al no dolor. Para ello, dice Busquet, hará “trampas”, con modificaciones gestuales, disminuciones de movilidad y adaptaciones defensivas, todas ellas en detrimento de la economía, que le harán recuperar el confort. Perder economía para cualquier deportista de resistencia es resignar una cualidad distintiva de estas disciplinas, y que objetivamente se puede expresar como que porcentaje de VO2max utilizamos ante una misma velocidad de desplazamiento (las diferencias de economía, explican en parte las diferencias de performance en atletas con el mismo VO2max).

Fuerza y velocidad

La velocidad de ejecución de cualquier gesto deportivo tiene una relación directa con la fuerza aplicada. Esto está reflejado en la primera Ley de Newton, la cual expresa que la aceleración (variación de la velocidad) que experimenta un cuerpo es directamente proporcional a la resultante de las fuerzas que actúan sobre él. Dicho de otra forma, para aumentar la velocidad de un cuerpo es necesario aumentar la intensidad de la fuerza aplicada sobre él.

Fuerza y resistencia

Existe una interesante correlación entre fuerza y resistencia. Si bien por las adaptaciones funcionales y morfológicas que cada una implica (conversión de un tipo de fibras en otro, aumento o disminución de la densidad capilar, aumento o disminución de la cantidad de mitocondrias, etc.), fuerza máxima y resistencia se oponen mutuamente, un trabajo de fuerza correctamente orientado puede mejorar la resistencia sin necesidad de aumentar el VO2max.
Existe evidencia científica (Hickson et al, 1980, Hickson et al ,1988) de la mejora del rendimiento en pruebas de resistencia (ciclismo y carrera a pié) luego de un entrenamiento de fuerza. Este tipo de mejora se atribuye a cambios en el patrón de reclutamiento de las fibras lentas (ST) y rápidas (FT). Esto se puede explicar brevemente de la siguiente forma: luego del trabajo de fuerza, fibras ST aumentan el tiempo de agotamiento por la consiguiente elevación de su pico de tensión máxima (para la misma carga absoluta, trabajan a un porcentaje menor de su máxima capacidad). Esto originará que se postergue el reclutamiento de las fibras FT, las cuales tienen baja resistencia a la fatiga. Estas evidencias se correlacionan y podrían explicar los hallazgos de otros estudios (Marcinik et al, 1991) en los que se detectaron elevaciones en el umbral de lactato luego de realizar entrenamientos de fuerza.

Algunas características que debería tener un trabajo de fuerza para un deportista de resistencia

  • Que sea adecuado al nivel del deportista y a su etapa de desarrollo

  • Que esté dirigido hacia la prueba objetivo

  • Que se realice según la siguiente secuencia:
1)    Estabilización de las articulaciones - Corrección de desbalanceos
2)    Desarrollo de la fuerza general
3)    Desarrollo de la fuerza específica

  • Que plantee objetivos a corto, mediano y largo plazo

  • Que siga la misma periodización que tiene el plan de resistencia (Período preparatorio, período competitivo y período de transición)

  • Que siga el Principio de Progresión, que en palabras de Bosco se puede expresar: “el único modo de desarrollar la fuerza muscular es someter a los músculos a ejercicios de resistencia progresivamente crecientes”

  • Que respete los microciclos de carga y descarga del plan de resistencia. Esto permite manejar mejor la fatiga psíquica, la del sistema nervioso y la del sistema endocrino

  • Que prevea una correcta y dirigida valoración de la fuerza y el monitoreo de los progresos

  • Que esté compuesto por ejercicios coordinativos y de potencia (cargadas, arranques, segundo tiempo), ejercicios básicos (sentadillas profundas, press de pecho, dominadas, peso muerto, fuerza estricta), trabajo de zona media (abdominales, espinales), ejercicios accesorios (generalmente monoarticulares para estabilizar o compensar) y ejercicios de transferencia (saltos, lanzamientos)

  • Que sean ejecutados con alto grado de calidad técnica (para lo cual es imprescindible la supervisión de un experto), ya que los errores de este tipo nos pueden lesionar en una sola repetición

  • Que se realice con una frecuencia mínima de 2 veces por semana



Para finalizar, me gustaría mencionar algunos de los beneficios adicionales que se pueden obtener al hacer un plan de fuerza que cumpla los requisitos mencionados:

  • Mejora del sostén articular y por lo tanto de la capacidad de absorber impactos

  • Aumento de la densidad ósea (prevención de la osteoporosis en las mujeres)

  • Mejora del gesto técnico por mejora en la coordinación intermuscular

  • Mejora de la fuerza sin hipertrofia por mejora en los factores nerviosos (reclutamiento y sincronización)

  • Incremento de los niveles basales y en la liberación de hormona de crecimiento (somatotropina), con los consiguientes beneficios:

    • Aumento de la síntesis proteica (efecto anabólico)
    • Reducción en la utilización de proteínas (efecto anticatabólico)
    • Estimulación del crecimiento de los cartílagos
    • Mejora en la utilización de los lípidos como combustible (con el consiguiente ahorro de glucógeno)

  • Mejoras posturales

Bibliografía utilizada y recomendada

BOSCO, C. Fuerza Muscular, Aspectos Metodológicos. Editorial INDE, 2000
GONZALEZ BADILLO, J., GOROSTIAGA AYESTARAN, E. Fundamentos del Entrenamiento de la Fuerza. Editorial INDE, 2002
BUSQUET, L. Las Cadenas Musculares. Editorial Paidotribo, 2004
COMETTI, G. Los Métodos Modernos de Musculación. Editorial Paidotribo, 2005

Raúl Amil
raul.ronin@gmail

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